Glencore en Espinar y Cuzco

P2..tifEspinar es una de las trece provincias de Cusco, se encuentra ubicada en el extremo sur del Perú y se ubica entre los 3,800 y 5,775 metros sobre el nivel del mar. La minería en Espinar es antigua, y las relaciones establecidas con Espinar siempre fueron tensas, ya sea en manos del Estado y luego con la administración privada. En ese contexto, Empresa Estatal Tintaya S.A. (EMETINSA) fue incluida en el proceso de privatización en  febrero de 1993. En el año 2006 el proyecto fue finalmente adquirido por la entonces Xstrata Cooper;  actualmente Glencore Xstrata, tiene la titularidad del proyecto de amplicación de Tintaya, llamado Xstrata Tintaya – Ampliación Antapaccay.

Por su parte el Proyecto Antapaccay – Expansión Tintaya es un proyecto minero de cobre, plata y oro, desarrollado inicialmente por la empresa estatal Empresa Minera Especial Tintaya S.A. en 1984. Tras varias sesiones y ventas de la mina, Xstrata Tintaya S.A. adquiere su control en 2006. En 2013 tras la fusión de Xstrata con Glencore, la mina fue finalmente integrada a las operaciones de Glencore en el Perú

Glencore es una de las pocas empresas que cuenta hoy en día con Contratos de Estabilidad Fiscal y Contratos de Estabilidad Jurídica los cuales fueron otorgados durante el régimen de facto de Alberto Fujimori en 1998. Estos contratos incluyen garantías y medidas de promoción a la inversión.

Así mismo, estos contratos permiten el libre flujo y disponibilidad de divisas, precios de transferencia y regalías hacia y desde los holdings, sin que el estado pueda controlar los montos reales de capital y ganancias que son transferidos desde las operaciones mineras a la casa matriz.

Renta minera y pagos a la República del Perú

Los principales rubros que integran la renta minera al Perú respecto a la extracción minera consisten en el impuesto a la renta, regalías mineras, impuesto especial a la minería – IEM – y gravamen especial a la minería.

Una de las grandes dificultades para establecer las contraprestaciones económicas a la nación constituye el hecho de que las empresas Antamina y Antapaccay no difunden sus estados financieros, esto conlleva a una seria de restricciones que impiden realizar las estimaciones sobre sus pagos.

Como ya se advirtió, la alta flexibilidad normativa en el Perú genera que la información disponible sobre la operación de Glencore se limite a algunos fragmentos de los estados financieros informados recientemente en el reporte sobre pagos a los gobiernos publicados por primera vez por Glencore en junio de 2015.

A través de este informe realizado en cumplimiento de las directivas de la UE sobre transparencia y estados financieros, únicamente se reportan los pagos por impuestos y regalías sobre el proyecto Antapaccay, los cuales ascienden según la empresa a unos USD $85 millones para el año 2015.

Uso y Derecho del agua

Entre las denuncias más recurrentes de la población local está la escasez de agua a causa del uso minero que Glencore realiza en sus operaciones. La percepción de las comunidades campesinas es que el uso minero del agua termina por afectar la disponibilidad para los usos de la población. Los derechos de agua serán afectados seriamente por la actividad minera. De contar con fuentes naturales (como manantiales y ríos), la población pasará a utilizar agua bombeada y controlada por la empresa minera; situación de escasez causada por la actividad minera, que se agudiza con el tiempo a causa de los efectos del cambio climático en la zona. Cabe señalar que estas afectaciones nunca fueron consultadas a los campesinos usuarios de agua de la zona de influencia. Esto constituye un serio atentado contra el derecho al agua y a la autonomía local de las comunidades en el área de influencia de Glencore.

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Contaminación en Agua y Suelo

En su reporte de sostenibilidad de 2015, Glencore dan a conocer que los estudios ambientales realizados en Espinar no señalan contaminación en el agua, aire y suelos de los territorios de la provincia. No obstante, a través del Informe Sombra se puede llegar a conclusiones reales del Monitoreo ambiental Sanitario sobre agua, suelo, aire y sedimentos (MSAP), realizado en Espinar en un área de aproximadamente 2.280 km.

El MSAP fue coordinado y realizado por el Ministerio del Ambiente del Perú en los años 2012-2013

Sobre el agua en la provincia donde opera Glencore, las conclusiones del monitoreo ambiental en Espinar (MSAP) señalan:

“De los 313 puntos de monitoreo de agua superficial, subterránea, agua de consumo humano, suelo, aire y sedimento analizados, 165 de ellos (52.71) mostraron al menos un parámetro que no cumple con los estándares. Por lo que se consideran puntos críticos.” MSAP. Conclusiones. Página 108.

A diferencia de lo que Glencore señala, más del 50% de los puntos de análisis del agua en la provincia de Espinar reportan parámetros por encima de los estándares de calidad ambiental. La situación de los puntos críticos encontrados configura una grave situación de riesgo sanitario para la población. El MSAP ha sido claro: existe asociación entre la actividad minera y la contaminación del agua en la zona.

“Las aguas superficiales y subterráneas, en algunos lugares cercanos a las actividades mineras de xstrata tintaya s.a muestran una concentración de metales y otros elementos físicos y químicos superiores a los estándares de calidad ambiental. Eso se observa en tintaya, tintaya marquiri, alto huancane, bajo huancane, alto huarca, huinipampa, quetar I, huisa [comunidades campesinas de la zona]. Ello supone una asociación entre dichos valores y zonas de actividad minera que tiene que ser examinada con mayor profundidad en las acciones de monitoreo del plan de acción a corto plazo.” MSAP.

Sobre los suelos de la provincia, las conclusiones del MSAP apuntan a una asociación entre la actividad minera y la contaminación de los sedimentos analizados; que también deberá ser determinada mediante estudios complementarios.

Consecuencia de la Contaminación en los pobladores

Estudios realizados por la autoridad competente del gobierno peruano en salud humana, Censopas, entre 2010 y 2013 en la provincia de Espinar, han demostrado que cientos de hombres, mujeres y niños de comunidades campesinas viven con excesos de metales en sus cuerpos. Muchas de ellas habitan el área de influencia de la mina Tintaya- Antapaccay. Sus viviendas, pastos y fuentes de agua se encuentran al pie de depósitos de desechos mineros de la antigua Tintaya, hoy bajo la operación y responsabilidad de Glencore.

Los resultados oficiales son concluyentes: el 100% de las personas que fueron sometidas a examen estuvieron expuestas a arsénico (332 muestras), mercurio (231), cadmio (254) y plomo (492), mientras que 29 de estas muestras superaron los parámetros establecidos por la Organización Mundial de Salud para arsénico, 24 para mercurio, 11 para cadmio y 9 para plomo. Los efectos son potencialmente mortales.

Sanciones ambientales por descargas y vertimientos contaminantes

En resoluciones de sanción ratificadas por el Organismo de Evaluación y Fiscalización Ambiental (OEFA), entre 2010 y 2014, aparecen por lo menos tres infracciones relacionadas a malos manejos de XstrataTintaya en depósitos de desechos mineros. En siete procesos sancionadores, las faltas más recurrentes detectadas dentro y fuera de la mina son: el incumplimiento de normas de protección ambiental, las descargas de efluentes, el vertimiento de relaves y la afectación del suelo natural.

Asimismo, en el año 2013 Glencore fue sancionada por OSINERGMIN por haber operado sus plantas de beneficio por encima de la capacidad autorizada. Glencore había operado por encima de los límites, obteniendo mayor producción y beneficios varios meses del periodo 2012-2013. Los límites a la capacidad de operación se fijan en relación a la seguridad, higiene minera e impacto ambiental de las operaciones. Al sobrepasar dicha capacidad Glencore elevó el riesgo de afectación al medio ambiente.

Durante el 2015 Glencore no reporta sanciones ambientales. Esto guarda relación con la aprobación en el año 2014 de un marco normativo que facilita las mega inversiones (como la minería), y que entre otras cosas, restringe la potestad del estado peruano (OEFA) para sancionar a los administrados que incurran en infracciones ambientales. Así, las sanciones ambientales se restringen durante un periodo de tres años, debiendo orientar su intervención principalmente a establecer acciones de prevención y corrección de las conductas infractoras. Es decir, a partir del 2014, así se hayan detectado infracciones ambientales de las empresas, en la mayoría de casos, éstas no serán posibles de sanción por la autoridad competente.

Mesa de Diálogo de Espinar, Informe Final Integrado de Monitoreo Sanitario Ambiental Participativo de la Provincia de Espinar, junio 2013.